Terra Alta

La región de Terra Alta, ubicada en el corazón de Cataluña, es un enclave vinícola que se destaca por su compromiso con la producción de vinos naturales y de calidad. Con un paisaje marcado por colinas y viñedos que se benefician de un clima continental, Terra Alta ofrece condiciones ideales para cultivar variedades autóctonas como la Garnacha y la Macabeo.

Montsant

La región de Montsant, ubicada en la provincia de Tarragona, es un tesoro vinícola que ha ganado reconocimiento por su enfoque en la producción de vinos naturales. Rodeada de impresionantes paisajes montañosos y viñedos en terrazas, Montsant se beneficia de un microclima ideal para cultivar variedades autóctonas como la Garnacha y la Cariñena.

Priorat

La región del Priorat, situada en el sureste de Cataluña, es célebre por su rica herencia vitivinícola y su dedicación a la producción de vinos naturales de alta calidad. Con sus laderas empinadas y su suelo de licorella, una pizarra que otorga características distintivas a los vinos, Priorat ha logrado posicionarse como una de las denominaciones más prestigiosas de España.

Requena

Requena, en la provincia de Valencia, es una región con una rica tradición vitivinícola, famosa por sus vinos espumosos y tintos, especialmente de la variedad Bobal. En los últimos años, ha surgido un movimiento de vinos naturales en la zona, donde los productores buscan recuperar técnicas tradicionales y respetar el entorno.

Montefalco

Montefalco, situada en el corazón de Umbría, Italia, es una región conocida por su rica tradición vitivinícola y su compromiso con la producción de vinos naturales. Este enclave privilegiado, rodeado de colinas y viñedos, no solo ofrece un paisaje idílico, sino que también es el hogar de variedades autóctonas como la Sangiovese y la Sagrantino.

California

El norte de California, especialmente el área de Napa y Sonoma, es conocida por su diversidad en la producción de vinos, incluyendo los vinos naturales. Esta región ha visto un aumento en la producción de vinos que evitan el uso de aditivos químicos y procesos industriales. Los viticultores de vinos naturales se centran en la agricultura orgánica y biodinámica, favoreciendo la fermentación espontánea con levaduras nativas. Esto resulta en vinos que reflejan el terroir y poseen características únicas y auténticas.